Saltar al contenido principal
Jherva
Volver al blog

Blog

Cómo elegir quién te haga tu página web, sin que te vendan humo

Elegir quién va a crear la página web de tu negocio parece sencillo.

Buscás a alguien, preguntás cuánto cuesta, ves algunos diseños y, si el precio te convence, empezás.

El problema es que una página web no es solamente un diseño bonito.

Detrás de una buena página hay estrategia, estructura, desarrollo, experiencia de usuario y, sobre todo, una comprensión clara de lo que el negocio necesita.

Por eso, antes de contratar a alguien para crear tu página web, hay algunas cosas que deberías revisar.

1. No te dejes convencer solamente por las promesas

Una de las primeras señales de alerta es cuando todo suena demasiado bueno para ser verdad.

"Tu página aparecerá de primera en Google."

"Vas a conseguir muchos clientes."

"Con esta página tus ventas van a aumentar."

El problema no es que una página web pueda ayudar a conseguir clientes. Claro que puede.

El problema es prometer resultados que dependen de muchos factores diferentes.

Un profesional debería explicarte qué puede hacer la página, qué estrategia se va a utilizar y qué resultados se pueden medir, en lugar de garantizar algo que no puede controlar completamente.

También es importante prestar atención a algo:

¿Te está preguntando sobre tu negocio o solamente te está hablando de tecnología?

Antes de empezar a hablar de código, herramientas o plataformas, debería existir una conversación sobre tus clientes, tus servicios, tus objetivos y lo que querés conseguir con la página.

2. Mirá más allá de los diseños bonitos

Ver un portafolio es importante, pero no solamente para decir:

"Qué página tan bonita."

También deberías preguntarte:

¿Esta persona sabe construir páginas para diferentes tipos de negocios?

Un buen trabajo no consiste únicamente en que una web se vea bien.

También debería tener:

  • Una estructura clara.
  • Buena experiencia en celular.
  • Información fácil de encontrar.
  • Llamados a la acción.
  • Formularios o medios de contacto.
  • Buen rendimiento.
  • Una base preparada para SEO.
  • Una estructura pensada para el objetivo del negocio.

El diseño importa, pero el diseño por sí solo no convierte una página en una buena página web. Ese conjunto de cosas es justo lo que cubre el estándar que aplicamos en cada proyecto.

3. Un profesional debería hacerte preguntas

Esto puede parecer algo pequeño, pero dice muchísimo.

Antes de empezar, deberían preguntarte cosas como:

  • ¿Qué hace tu negocio?
  • ¿Quiénes son tus clientes?
  • ¿Qué servicios querés destacar?
  • ¿Qué querés conseguir con la página?
  • ¿Cómo llegan actualmente tus clientes?
  • ¿Qué querés que haga una persona cuando entre a tu web?
  • ¿Tenés alguna referencia de diseño?
  • ¿Qué diferencia a tu negocio de la competencia?

¿Por qué?

Porque no podés construir una buena solución para un negocio que no entendés.

Si alguien puede empezar tu página sin saber prácticamente nada sobre tu negocio, probablemente está usando una solución genérica.

4. Preguntá qué incluye realmente el proyecto

Una de las cosas que más problemas puede evitar es tener claro qué estás comprando.

Una propuesta debería dejar claro, por ejemplo:

  • Cuántas páginas tendrá el sitio.
  • Qué funcionalidades incluye.
  • Si el diseño es personalizado.
  • Si incluye adaptación para celulares.
  • Si incluye SEO básico.
  • Si incluye dominio.
  • Si incluye hosting.
  • Cuánto tiempo aproximadamente tomará.
  • Cuántas revisiones o cambios incluye.
  • Qué soporte tendrás después de la entrega.

No basta con leer:

"Página web profesional — $900.000."

La pregunta importante es:

¿Qué incluye esos $900.000?

Mientras más claro esté desde el principio, menos posibilidades habrá de tener malentendidos después. Nosotros dejamos esto explícito en nuestra propia página de precios — qué incluye cada tarifa, sin letra chiquita.

5. Desconfiá tanto de lo demasiado barato como de lo exageradamente caro

El precio por sí solo no determina si una página web es buena o mala.

Una página sencilla puede costar menos que una tienda online con sistemas personalizados.

Por eso, comparar solamente números puede ser engañoso.

Si alguien ofrece una página extremadamente barata, pero incluye supuestamente diseño personalizado, SEO, dominio, hosting, soporte ilimitado y muchas funcionalidades, vale la pena preguntar cómo se va a realizar todo eso.

Pero también sucede lo contrario.

Cobrar más no significa automáticamente entregar más valor.

Lo importante es entender qué estás pagando y qué problema va a solucionar el proyecto.

No busques simplemente:

"La página más barata."

Buscá:

"La solución que realmente necesita mi negocio."

6. La comunicación también forma parte del servicio

Hay algo que podés comprobar incluso antes de contratar:

cómo se comunica la persona con vos.

No significa que tenga que responderte inmediatamente a cualquier hora.

Pero sí debería existir cierta organización.

Deberías saber:

  • Cómo se van a comunicar.
  • Cuándo vas a recibir avances.
  • Cuáles son los tiempos aproximados.
  • Cómo se solicitan los cambios.
  • Qué sucede si surge un problema.

Porque desarrollar una página web no es simplemente entregar un archivo.

Es un proceso en el que el cliente y el desarrollador tienen que trabajar juntos.

Y la comunicación que existe antes de comenzar muchas veces es una pequeña muestra de cómo va a ser trabajar durante el proyecto.

7. El error más común: elegir solamente por precio

Probablemente este sea uno de los errores más frecuentes.

Un negocio recibe tres precios:

  • $400.000
  • $900.000
  • $1.500.000

Y automáticamente piensa:

"Me voy con el de $400.000."

Pero todavía no sabe qué está recibiendo.

No sabe cómo se va a desarrollar.

No sabe si va a tener acceso a su página.

No sabe qué incluye el mantenimiento.

No sabe qué ocurre si necesita cambios.

No sabe si la página va a estar optimizada para celulares.

Y tampoco sabe si la persona que la está construyendo realmente entendió su negocio.

El precio es importante, pero no debería ser el único criterio.

8. Una buena página debería empezar antes de abrir el editor de código

Para construir una página web profesional, el primer paso no debería ser escribir código.

Debería ser entender el problema.

Primero se analiza el negocio y lo que necesita.

Después se define la estructura.

Luego se piensa en el contenido y la experiencia del usuario.

Después viene el diseño.

Y finalmente el desarrollo, las pruebas y la publicación. Así estructuramos nuestro propio proceso.

Ese proceso permite que cada elemento de la página tenga una razón de existir.

Porque una página web no debería tener un botón simplemente porque "se ve bonito".

Debería existir porque ayuda al usuario a dar el siguiente paso.

Entonces, ¿cómo sabés si estás trabajando con un profesional?

No necesitás saber programar para darte cuenta.

Simplemente observá si la persona:

  • Entiende tu negocio.
  • Te hace preguntas.
  • Puede mostrarte trabajos reales.
  • Te explica su proceso.
  • Te dice claramente qué incluye el proyecto.
  • No te promete resultados mágicos.
  • Mantiene una comunicación clara.
  • Y, sobre todo, puede explicarte por qué está construyendo la página de determinada manera.

Eso es mucho más importante que saber cuántas tecnologías puede mencionar.

Conclusión

Una página web puede ser una de las herramientas digitales más importantes de un negocio.

Pero para que realmente aporte valor, no debería empezar con:

"¿Cuánto cuesta?"

Debería empezar con:

"¿Qué necesita mi negocio y cómo puede ayudarme una página web a conseguirlo?"

Elegir quién va a desarrollar tu página no consiste simplemente en buscar a alguien que sepa programar.

Se trata de encontrar a un profesional capaz de entender el negocio, convertir esa información en una estrategia y después transformarla en una página funcional.

Porque al final, una página web no debería existir solamente para que tu negocio "tenga presencia en internet".

Debería tener un propósito.

¿Querés saber si tu negocio realmente necesita una página web?

Analicemos tu caso y te decimos qué tendría sentido hacer.

Hablar por WhatsApp

¿Listo para construir algo que Jherva firmaría con orgullo?

Cuéntanos sobre tu proyecto y definimos juntos el objetivo, el alcance y la mejor forma de construirlo.

Hablemos de tu proyecto