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Qué preguntar antes de contratar un desarrollador web en Colombia

Contratar a alguien para crear la página web de tu negocio no debería reducirse a preguntar cuánto cuesta.

El precio importa, claro, pero hay preguntas mucho más importantes que pueden ayudarte a entender qué estás contratando, quién se hará responsable del proyecto y qué pasará después de que la página esté publicada.

Y no necesitás saber programar para hacerlas.

De hecho, un profesional debería poder responderlas de una manera que puedas entender sin necesidad de hablar de código, servidores o términos técnicos complicados.

Estas son algunas de las preguntas que yo haría antes de contratar a un desarrollador web.

1. ¿El dominio, el hosting y la página van a quedar a mi nombre?

Esta es una de las primeras preguntas que deberías hacer.

Tu página web forma parte de los activos digitales de tu negocio. Por eso es importante saber quién tendrá el control del dominio, dónde estará alojada la página y qué acceso vas a tener cuando el proyecto esté terminado.

Preguntá directamente:

¿El dominio queda registrado a nombre de mi negocio?

¿Voy a tener acceso al hosting?

¿Voy a recibir los accesos necesarios cuando termine el proyecto?

También es importante preguntar por el código fuente y por los archivos del proyecto cuando corresponda.

En Jherva, considero importante que el cliente tenga claridad sobre lo que está adquiriendo. Una página web no debería convertirse en algo que solamente puede manejar el desarrollador que la creó.

2. ¿Qué pasa después de que me entreguen la página?

Esta pregunta suele olvidarse.

Muchas personas piensan únicamente en el momento en que la página queda publicada, pero una web puede necesitar cambios, actualizaciones, correcciones o mantenimiento posteriormente.

Por eso podés preguntar:

¿Qué soporte ofrecen después de la entrega?

¿Las correcciones están incluidas?

¿Qué pasa si dentro de tres meses necesito cambiar una sección?

¿El mantenimiento tiene un costo adicional?

No existe una única respuesta correcta para todos los proyectos.

Lo importante es que el profesional te explique claramente qué incluye el servicio y qué ocurre cuando necesitás algo que no estaba contemplado inicialmente.

En Jherva, por ejemplo, diferenciamos el desarrollo inicial de los trabajos posteriores que puedan surgir. Así el cliente sabe desde el principio qué está contratando y qué podría requerir un nuevo presupuesto.

3. ¿La página se va a desarrollar realmente para mi negocio?

Esta pregunta es especialmente importante porque actualmente existen muchas herramientas que permiten crear páginas rápidamente.

Y utilizar una plantilla, un CMS, componentes existentes o herramientas de desarrollo no significa automáticamente que el resultado sea malo.

El problema aparece cuando simplemente se toma una estructura genérica y se cambia el logo, los colores y algunos textos sin pensar realmente en el negocio.

Por eso podés preguntar:

¿Cómo van a adaptar la página a las necesidades de mi negocio?

¿Qué partes serán personalizadas?

¿Cómo van a definir la estructura de la página?

Un buen desarrollo no consiste solamente en hacer que una página se vea bonita.

Antes de escribir código debería existir una idea clara de qué necesita la página, qué información debe mostrar y qué debería hacer una persona cuando llegue a ella.

Una web para un hotel no tiene las mismas necesidades que una web para una barbería, un restaurante o una tienda.

La tecnología puede ser similar.

La solución no debería serlo.

4. ¿Cómo funcionan los pagos?

Antes de comenzar también deberías entender exactamente cómo se va a pagar el proyecto.

No solamente preguntes:

¿Cuánto cuesta?

Preguntá también:

¿Cuánto debo pagar inicialmente?

¿Cuándo se paga el resto?

¿Qué incluye cada etapa?

¿Qué ocurre si el proyecto se detiene antes de terminar?

¿Qué pasa si aparecen cambios que no estaban contemplados?

Esto evita uno de los problemas más comunes en cualquier proyecto: que el cliente y el desarrollador tengan expectativas diferentes.

Por ejemplo, en Jherva podemos trabajar con pagos divididos por etapas, de manera que exista claridad sobre cuándo comienza el proyecto y cómo se completa el pago.

Lo importante no es copiar la forma de pago de otra empresa.

Lo importante es que ambas partes sepan desde el principio cómo funciona.

5. ¿La página estará optimizada para celulares?

Esta pregunta parece básica, pero sigue siendo fundamental.

Tu página no debería estar pensada únicamente para verse bien en un computador.

Una persona puede entrar desde un celular mientras está buscando tu negocio, revisando tus servicios o intentando contactarte.

Por eso preguntá:

¿La página será responsive?

¿Cómo se verá en celulares y tablets?

¿Se probará en diferentes tamaños de pantalla?

Una página que funciona correctamente en computador pero tiene problemas en celular puede terminar perdiendo oportunidades de contacto.

6. ¿Qué van a hacer para que la página cargue rápido?

La velocidad también importa.

Una página puede tener un diseño excelente y aun así ofrecer una mala experiencia si tarda demasiado en cargar.

Podés preguntar:

¿Cómo van a optimizar las imágenes?

¿Van a optimizar el código y los recursos de la página?

¿Van a revisar el rendimiento antes de entregarla?

No necesitás entender exactamente cómo funciona cada optimización.

Lo importante es que el desarrollador pueda explicarte qué medidas piensa tomar para que la página tenga un buen rendimiento.

7. ¿La página tendrá una configuración básica de SEO?

No hace falta convertir esta pregunta en una clase de posicionamiento web.

Simplemente preguntá qué aspectos básicos de SEO se van a tener en cuenta durante el desarrollo.

Por ejemplo:

  • Estructura correcta de títulos.
  • Meta títulos y descripciones.
  • URLs claras.
  • Optimización para celulares.
  • Velocidad de carga.
  • Etiquetas y estructura HTML adecuadas.
  • Configuración de elementos técnicos necesarios para que los buscadores puedan interpretar el sitio.

Y algo importante:

tener una página optimizada para SEO no significa que automáticamente va a aparecer en la primera posición de Google.

El SEO es un trabajo que puede continuar después del desarrollo.

8. ¿Cómo van a manejar la seguridad?

No necesitás saber de servidores para hacer esta pregunta.

Podés preguntar simplemente:

¿Qué medidas de seguridad tendrá la página?

Dependiendo del proyecto, esto puede incluir aspectos como HTTPS, protección de accesos, actualizaciones, copias de seguridad o configuraciones adecuadas del servidor y de las herramientas utilizadas.

Un desarrollador serio debería poder explicarte qué medidas aplican al proyecto que está construyendo.

La pregunta que yo siempre haría

Si tuviera que elegir una sola pregunta para hacerle a un desarrollador, sería esta:

"¿Qué pasa si después de que me entregues la página necesito cambiar algo que no estaba contemplado inicialmente?"

Me gusta porque obliga a hablar de algo que muchas veces queda en el aire.

¿Qué pasa con los cambios?

¿Quién los hace?

¿Cuáles están incluidos?

¿Cuáles tienen un costo adicional?

¿Cómo se calcula ese costo?

Un profesional debería poder explicarte esto sin problema.

No necesariamente tiene que decirte que todos los cambios son gratis.

De hecho, sería poco realista.

Lo importante es que exista claridad.

No necesitás saber programar para hacer buenas preguntas

Este es probablemente el punto más importante.

Cuando contratás un desarrollador web, no tenés que convertirte en desarrollador para saber si el proyecto está bien planteado.

Tu trabajo es entender qué estás comprando.

Podés preguntar quién será dueño del dominio, qué acceso vas a tener, qué incluye el precio, qué ocurrirá después de la entrega, cómo se manejarán los cambios y qué aspectos técnicos va a tener en cuenta el proyecto.

Y si el profesional puede explicártelo de forma clara, sin esconderse detrás de palabras técnicas, ya tenés una señal importante.

Conclusión

Contratar un desarrollador web no debería sentirse como comprar algo que no entendés.

No necesitás conocer HTML, CSS, JavaScript, servidores o bases de datos.

Necesitás hacer las preguntas correctas.

Preguntá quién tendrá el control del dominio y del hosting. Preguntá qué ocurre después de la entrega. Preguntá cómo se manejarán los cambios. Preguntá qué incluye el precio y cómo se realizará el pago.

Y preguntá cómo se piensa trabajar aspectos como velocidad, seguridad, SEO y adaptación a celulares.

Un profesional no debería molestarse porque hagas estas preguntas.

Debería estar preparado para responderlas.

Porque una página web no debería ser simplemente algo que alguien te entrega y desaparece.

Debería ser una herramienta que entendés, podés administrar y que está construida para cumplir un objetivo real dentro de tu negocio.

Si estás pensando en crear una página web para tu negocio y querés conocer cómo trabajamos ese proceso en Jherva, podés conocer nuestro proceso de trabajo.

¿Querés saber si tu negocio realmente necesita una página web?

Analicemos tu caso y te decimos qué tendría sentido hacer.

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